Competencias en ED: Física II
En el Real Decreto 1513/2006, de 7 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas para Educación primaria, aparece un nuevo elemento curricular, las competencias básicas. El Real decreto las define como “aquellas competencias que debe haber desarrollado un joven o una joven al finalizar la enseñanza obligatoria para poder lograr su realización personal, ejercer la ciudadanía activa, incorporarse a la vida adulta de manera satisfactoria y ser capaz de desarrollar un aprendizaje permanente a lo largo de la vida”.
El Real Decreto indica que “con las áreas y materias del currículo se pretende que todos los alumnos y las alumnas alcancen los objetivos educativos y, consecuentemente, también que adquieran las competencias básicas. Sin embargo, no existe una relación unívoca entre la enseñanza de determinadas áreas o materias y el desarrollo de ciertas competencias. Cada una de las áreas contribuye al desarrollo de diferentes competencias y, a su vez, cada una de las competencias básicas se alcanzará como consecuencia del trabajo en varias áreas o materias”. Desde este planteamiento, no cabe duda, que desde el área de Educación física también hay que contribuir al desarrollo de las competencias básicas.
Posteriormente, el Real Decreto, en el currículo de Educación física, establece unas relaciones directas o indirectas del área con el desarrollo de determinadas competencias. En la competencia que nos ocupa, tratamiento de la información y competencia digital, determina una contribución muy simplista “…a la valoración crítica de los mensajes y estereotipos referidos al cuerpo, procedentes de los medios de información y comunicación, que pueden dañar la propia imagen corporal”. Es decir, sólo prevee un desarrollo parcial y superficial de esta competencia básica, referido al ámbito del tratamiento de la información, sin establecer relación alguna con la competencia digital.
Desde la experiencia en la práctica docente, y sobre todo, desde el conocimiento de la realidad educativa en los centros, me permito afirmar que los “técnicos” que elaboraron el currículo de nuestra área en este Real Decreto, o bien trabajaron con prisa, o bien desconocen la realidad escolar, porque no se puede hacer una reflexión tan escueta y limitada.
Si bien es cierto que la Educación física debe utilizar el movimiento como instrumento fundamental para el desarrollo integral de nuestros alumn@s, también lo es que no siempre contamos con los medios adecuados para impartirla. La falta de espacios adecuados cuando la meteorología es adversa nos puede llevar a completar nuestra programación con sesiones en el aula. Si nuestro centro es TIC, en la propia aula clase, de lo contrario en el aula de informática.
Afortunadamente, en la actualidad, son muchos los centros educativos que cuentan con recursos informáticos y con docentes preparados y formados. Por ello deberemos aprovechar estos recursos para lograr desarrollar los objetivos y las competencias básicas que programamos.
No cabe duda que la Educación Física puede contribuir de manera efectiva y eficaz al desarrollo de la competencia digital, y para ello realizaré las siguientes propuestas:
Realización de actividades educativas tipo Clic o Hot Potatoes. Existen muchas en la red, con portales especializados (Zona Clic, EducaMadrid) donde se pueden seleccionar actividades en función del área, de la etapa y del nivel educativo del alumn@. Muchos docentes las diseñan ellos mismos adaptándolas a los contenidos de su programación (Juan Dols, Fernando Guinea, efjuancarlos). Es un medio ideal para trabajar los contenidos conceptuales e integrarlos con los procedimentales que se desarrollan en el patio. Además de la ineludible necesidad de tomar contacto y utilizar los recursos digitales.
En la actualidad está muy de moda las actividades de caza de tesoro y webquest. Estas actividades no sólo desarrollan la competencia digital sino que propicia el tratamiento de la información. Con ellas el alumn@ busca, analiza y sintetiza la información. Son muy fáciles de elaborar por el profesorado con lo cual se pueden adaptar perfectamente a sus programaciones. Existen portales en Internet que de forma simple facilitan la construcción de este tipo de actividades (Php webquest, aula21, xtec.cat) o facilitan bancos de actividades (efjuancarlos, areamef, edusport).
Otra opción es la que suponen los programas educativos interactivos, existe una gran variedad en la red, como por ejemplo:
- Anatomía: gobierno de canarias, averroes
- Cnice: atletismo
- Averroes: Ejercicio físico y salud
- Averroes: jugamos con material construido.
- Averroes: la bicicleta
- Averroes: bolas malabares
- Prevención de riesgos: trivisalva
- Puzzles: puzzles del cuerpo humano
Por otra parte podemos encontrarnos con otra gran variedad de recursos que se pueden utilizar en nuestras clases para buscar información: - Animaciones flash: deportes
- Imágenes de anatomía: anatomía.tripod.com, apuntes de anatomía,
- Ejercicio físico: elatleta
- Ejercicios de flexibilidad: saludalia
- Láminas de anatomía: universidad de granada
- Malabares: malabarismo.
- Papiroflexia: Asociación Española de papiroflexia
- Buscadores: estiramientos,
- Explicación de construcción de materiales: pelota de arroz, globoflexia
- Enciclopedias de Educación Física: ser corporal
- Juegos on line: Ayuntamiento la Coruña, chicomanía, educalia
- Pasatiempos: aplicaciones informáticas, la rayuela
Podemos preparar nuestras lecciones o explicaciones teóricas mediante la utilización de Presentaciones en (power point, openoffice impress)
Finalmente el aprendizaje del uso de Internet se convierte en una herramienta de primer orden: buscar en google, enviar un correo electrónico, subir archivos, crear un blog, insertar imágenes…
Viendo tal cantidad de propuestas el abanico de posibilidades para desarrollar la competencia digital desde nuestra área queda más abierto que las ofrecidas por el Real Decreto 1513/2006.
domingo 28 de diciembre de 2008
En el Real Decreto 1513/2006, de 7 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas para Educación primaria, aparece un nuevo elemento curricular, las competencias básicas entendidas como “aquellas competencias que debe haber desarrollado un joven o una joven al finalizar la enseñanza obligatoria para poder lograr su realización personal, ejercer la ciudadanía activa, incorporarse a la vida adulta de manera satisfactoria y ser capaz de desarrollar un aprendizaje permanente a lo largo de la vida”.
Este Real Decreto, en el currículo del área de Educación física, nos informa de la contribución del área al desarrollo de cada una de las competencias básicas. En el caso que nos ocupa, la competencia social y ciudadana, establece una relación directa o esencial. Ciertamente no existe otra área curricular que permita un mayor número de situaciones didácticas en donde el alumn@ deba interactuar con los demás.
El Real Decreto de enseñanzas mínimas constata que la Educación física, por el entorno en el que se desarrolla y a la dinámica de las clases, la hacen propicia para la educación de habilidades sociales, cuando la intervención educativa incide en este aspecto. Efectivamente, si no hay intencionalidad educativa y no se planean situaciones adecuadas no es posible mejorar esta competencia. Por ello la dinámica de grupos en la realización de las tareas debe ser variada, es decir, que permita distintos tipos de agrupamientos: parejas, tríos, cuartetos, pequeños grupos, gran grupo…
A la hora de realizar los agrupamientos se tendrá que tener en cuenta algunas consideraciones:
1. ¿Quien designa los componentes del grupo? La designación de los componentes del grupo puede ser efectuada por:
- El profesor/a: implica la disminución de elementos de socialización, es adecuado cuando l@s alumn@s presentan dificultades y en edades tempranas. Permite una organización rápida, por ejemplo cuando se pretende crear grupos homogéneos en cuanto a características antropométricas o bien heterogéneas para facilitar nuevas relaciones.
- El profesor/a y l@s alumn@s: ayuda a la interrelación del profesor/a con l@s alumn@s, participando éstos en la organización de la clase, conociendo los objetivos y los criterios de agrupamiento.
- L@s alumn@s: supone un alto nivel de organización y de confianza entre profesor/a y alumn@s, debiéndose respetar los criterios de decisión. Este modo de agrupamiento conlleva a que predomine el criterio afectivo, quedando alumn@s marginales sin grupo, que haya alumn@s que no quieran integrarse en un grupo, o que se agrupen siempre los mismos niñ@s durante todas las sesiones. En estos casos el profesor/a debe intervenir no para recortar la libertad del alumn@, sino para reconducir la situación.
2. ¿Cual es la estructura de la actividad o de la tarea? Las actividades se pueden organizar:
- Por parejas: un@ ayuda, se opone o evalúa al compañer@.
- Colaborando en grupo: a)Todos realizan la misma acción, pero de forma individual: recoger pelotas en el menor tiempo posible. b)Todos se ayudan para realizar una acción común: correr cogidos de las manos, formar un corro e impedir que los adversarios entre en él. c)Todos colaboran de forma intermitente: relevos.
- En circuito: se distribuyen en estaciones por las que van pasando de forma rotativa los distintos grupos de alumn@s.
- De forma competitiva: se forman dos grupos en los que se dan situaciones de oposición y colaboración.
3. ¿Cual es la duración del grupo? En la clase de Educación física la duración de los grupos puede ser larga y estable, o corta y variable:
- Estable: cuando los miembros de cada grupo permanecen en él durante un tiempo prolongado. Esta organización facilita las tareas de organización y mejora las relaciones afectivo-sociales de sus componentes. Su principal limitación es que se pierde la posibilidad de interrelación con los componentes de otros grupos.
- Variable: son organizaciones que se mantienen sólo durante el desarrollo de las tareas propuestas. Este tipo de organización permite adoptar distintas formaciones y que las relaciones afectivas mejoren entre todos los miembros de la clase. El inconveniente que entraña es el tener que formar grupos cada vez que se van a realizar tareas.
Dado que el cambio de actividad en nuestra clase es constante, tanto para evitar la fatiga como el aburrimiento, como para mantener la atención y la motivación, la principal característica de los agrupamientos debe ser la variedad.
El Real Decreto también nos dice que “las actividades físicas y en especial las que se realizan colectivamente son un medio eficaz para facilitar la relación, la integración y el respeto, a la vez que contribuyen al desarrollo de la cooperación y la solidaridad”. Teniendo en cuenta todos estos valores, para desarrollar la competencia social y ciudadana será preciso tratar estas subdimensiones:
- Tener confianza en los demás.
- Mostrar interés y respeto por los demás.
- Compartir propósitos.
- Prestar y aceptar el apoyo y colaboración de los demás.
- Preferir participar en propósitos compartidos a mantenerse al margen.
- Mostrar actitudes solidarias.
- Valorar la diferencia y reconocer la igualdad de derechos, en particular entre hombres y mujeres.
- Valorar la amistad y demostrarlo con comportamientos adecuados.
- Disfrutar con los demás en juegos y tareas compartidas.
Por otro lado “La educación física ayuda a aprender a convivir, fundamentalmente en lo que se refiere a la elaboración y aceptación de reglas para el funcionamiento colectivo, desde el respeto a la autonomía personal, la participación y la valoración de la diversidad. …la capacidad de asumir las diferencias así como las posibilidades y limitaciones propias y ajenas. El cumplimiento de las normas que rigen los juegos colabora en la aceptación de códigos de conducta para la convivencia. Las actividades físicas competitivas pueden generar conflictos en los que es necesaria la negociación, basada en el diálogo, como medio para su resolución”. De esta argumentación del Real Decreto podemos obtener las siguientes subdimensiones para desarrollar esta competencia básica:
- Valorar las posibilidades y limitaciones propias y ajenas.
- Valorar la diversidad.
- Resolver los conflictos mediante el diálogo.
- Dialogar con los demás de manera adecuada.
- Valorar la importancia de escuchar bien a los demás.
- Respetar normas de convivencia.
- Entender que las normas se hacen para regular la convivencia.
- Elaborar y aceptar las reglas de juego.
Finalmente, el Real Decreto destaca que “se contribuye a conocer la riqueza cultural, mediante la práctica de diferentes juegos y danzas”. Por tanto es necesario trabajar los juegos populares o tradicionales y la expresión corporal.
Los juegos populares y tradicionales se pueden abordar desde dos perspectivas, bien a través del desarrollo de una unidad didáctica específica en nuestra programación, o bien de una forma transversal en todas nuestras unidades didácticas. Mediante su tratamiento específico se le da consistencia desde el punto de vista conceptual, los niños adquieren un conocimiento y conciencia de esta modalidad de juegos. Realizando un tratamiento transversal en todas las unidades didácticas se impregna a las sesiones de un carácter lúdico y su consistencia será preferentemente procedimental, los niños transferirán estos juegos con mayor facilidad a su tiempo libre o de ocio.
Las actividades de expresión corporal en grupo, tales como las danzas nos proporcionan igualmente un medio eficaz para trabajar y desarrolla habilidades sociales y conecta con la competencia cultural y artística. El arte y la cultura se desarrollan en sociedad, precisan de los otros para que tenga sentido, de ahí que contribuyen igualmente al desarrollo de la competencia social y ciudadana.
El ser humano como ente individual necesita desarrollarse en un principio, pero desde el momento que ha de interactuar y convivir en sociedad ha de adquirir una serie de competencias o habilidades sociales que le permitan vivir feliz y en armonía. Ningún aprendizaje vale la pena si el individuo no se siente feliz.
Publicado en la revista digital educación y deporte nº 9 de enero de 2009.
Continuando con el análisis de cada una de las competencias básicas que incluye en el Real Decreto 1513/2006, de 7 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas para Educación primaria, en esta ocasión vamos a abordar la competencia de autonomía e iniciativa personal.
El Real Decreto nos indica que “la Educación física ayuda a la consecución de la Autonomía e iniciativa personal en la medida que emplaza al alumnado a tomar decisiones con progresiva autonomía en situaciones en las que debe manifestar autosuperación, perseverancia y actitud positiva. También lo hace si se le da protagonismo al alumnado en as4pectos de organización individual y colectiva de las actividades físicas, deportivas y expresivas”.
La autonomía hace referencia a las situaciones de dependencia o independencia del niñ@ en relación con diversos ámbitos (inteligencia, posibilidades físicas, moral…). La construcción de la autonomía está estrechamente relacionada con el desarrollo madurativo del niñ@, con las interacciones que éste establezca con el medio y con sus iguales, así como el comportamiento de los educadores (padres/madres y maestr@s) respecto a él.
En líneas generales se podría decir que cuando el niñ@ nace es un ser indefenso que necesita del adulto para satisfacer prácticamente sus necesidades básicas. En el estudio realizado sobre niñ@s de 1 a 5 años, MAHLER distinguió cuatro periodos:
- Periodo de diferenciación: el niñ@ comienza a apartarse de su estado de unión simbiótica con la madre.
- Periodo de “prácticas”: el niñ@ se aleja físicamente de su madre, pero aún la necesita próxima y a su disposición, aunque cree que sus capacidades son ilimitadas.
- “Crisis de acercamiento”: se desilusiona al comprobar lo débil que es a pesar de actuar por sí mismo. Busca a su madre y al mismo tiempo la rechaza.
- Comienzo de la “individualización”: el niñ@ renuncia definitivamente a su creencia en su propia omnipotencia y en la de sus padres y comienza a actuar de modo autónomo.
El fallo del proceso de individualización, puede dar lugar a un funcionamiento no autónomo que desembocará en diversas manifestaciones que reflejan su defensa y desconfianza del entorno: regresión autista, represión, aislamiento, anulación de la personalidad, inseguridad… Si el proceso se realiza correctamente el niñ@ aprenderá a enfrentarse con la realidad a partir de la multitud de nuevas situaciones y se le elaborarán posteriormente estrategias eficaces de mayor complejidad.
Como consecuencia de su desarrollo madurativo y de las interacciones que establece con los objetos y con las personas va alcanzando progresivamente crecientes grados de autonomía en todos los órdenes.
- En el aspecto físico, va consolidando progresivamente su independencia mediante el desarrollo de la psicomotricidad fina y gruesa, el proceso de segmentación y coordinación, el control del tono muscular… constituyendo la base para el desarrollo de otras capacidades más complejas que van a proporcionar al niñ@ una completa autonomía de movimientos.
- En el orden moral, a partir de los 7-8 años el niñ@, merced a sus relaciones con sus iguales, el niñ@ irá adquiriendo autonomía en este ámbito.
- Por último, en el aspecto intelectual, su independencia de pensamiento alcanza elevadas cotas en el periodo de las operaciones concretas y se consolida con la aparición de las operaciones formales.
Si realizamos una lectura del Real Decreto 1513/2006 podremos observar qué tratamiento se le da a esta competencia:
En los Objetivos, prácticamente en todos los objetivos generales de la etapa, en mayor o menor medida, va implícita la autonomía y la iniciativa personal. Esto se puede comprobar en acepciones como:
- Recurso para organizar el tiempo libre.
- Actitud responsable hacia uno mismo.
- Utilizar las capacidades físicas y las habilidades motrices para adaptar el movimiento a las circunstancias y condiciones de cada situación.
- Aplicar principios y reglas para resolver problemas de forma autónoma.
- Regular y dosificar el esfuerzo acorde con sus propias posibilidades y la naturaleza de la tarea.
- Utilizar los recursos expresivos del cuerpo y el movimiento de forma estética y creativa.
- Participar en actividades.
- Mostrar una actitud crítica tanto desde la perspectiva de participante como de espectador.
En los contenidos también podemos vislumbrar el tratamiento de esta competencia en la mayoría de los mismos. Los que mantienen una relación directa pueden ser los siguientes:
- Toma de conciencia del propio cuerpo.
- Aceptación de la propia realidad corporal.
- Dominio motor y corporal.
- Resolución de problemas motores.
- Disposición favorable a participar en actividades aceptando la existencia diferencias en el nivel de habilidad.
- Interés por mejorar la competencia motriz.
- Realización de acciones corporales improvisadas.
- Utilización de sus posibilidades expresivas.
- Exteriorización de emociones y sentimientos de forma desinhibida.
- Composición de movimientos a partir de estímulos rítmicos y musicales.
- Adquisición de hábitos relacionados con la actividad física.
- Uso correcto de materiales y espacios.
- Utilización de estrategias de cooperación y oposición en la práctica de juegos.
- Utilización del juego en el tiempo de ocio.
- Elaboración y cumplimiento de un código de juego limpio.
- Confianza en sus propias posibilidades.
- Esfuerzo personal.
Lógicamente, si en todos los objetivos de etapa y en todos los bloques de contenidos se trabaja esta competencia básica, a través de los criterios de evaluación también se está valorando.
En el ámbito de la metodología y la didáctica nos lleva a la utilización de de estilos de enseñanza participativos (enseñanza recíproca, grupos reducidos), individualizadores (programa individual, enseñanza por grupos), que impliquen cognitivamente al alumn@ (descubrimiento guiado, resolución de problemas) o que promuevan la creatividad (libre exploración). Por tanto hay que ir huyendo de los métodos tradicionales basados en el mando directo del profesor/a porque limita en gran medida la autonomía y la iniciativa del alumn@.
De forma genérica la competencia de autonomía e iniciativa personal está relacionada con estas dimensiones:
- Tomar decisiones.
- Mostrar una actitud de autosuperación, esfuerzo y perseverancia.
- Mostrar una actitud positiva.
- Participar en la organización de las actividades.
- Buscar las soluciones y elaborar nuevas ideas.
- Valorar las ideas de los demás.
- Conocerse a sí mismo y autocontrolarse.
- Tener confianza en sí mismo. Valorar la previsión de los peligros de una actuación.
- Aportar soluciones creativas.
- Afrontar los problemas.
- Evaluar y arriesgarse en la medida de lo necesario.
- Adecuar sus proyectos a sus capacidades.
- Afirmar y defender derechos.
- Analizar posibilidades y limitaciones.
- Aprender de los errores.
- Demorar la necesidad de satisfacción inmediata.
- Planificar proyectos personales.
- Organizar de tiempos y tareas.
- Evaluar acciones y proyectos.
- Extraer conclusiones.
- Saber dialogar y negociar.
- Ser perseverante y responsable.
Publicado en Revista digital "Educacación y Deporte", nº 10 febrero de 2009.