Competencias en ED. Física

Publicado en por recuncho

Competencias en ED. Física




    
LA COMPETENCIA DIGITAL EN EDUCACIÓN FÍSICA

 

martes 2 de junio de 2009

 

 

Concluyo el análisis de cada una de las competencias básicas que aparecen el Real Decreto 1513/2006, de 7 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas para Educación primaria, abordando la contribución del área de Educación física al desarrollo de la competencia matemática.

Si realizamos una lectura del Real Decreto comprobaremos que no establece ninguna contribución del área a esta competencia. ¿Eso quiere decir que no la hay?, o bien ¿No se les ocurrió nada al respecto a las cabezas pensantes que redactaron esta norma legal? Viendo como se está desarrollando la LOE, en donde prima la improvisación, la desorientación y el desconcierto, cabe pensar que no se les ocurrió nada, con tanta prisa…

También suele suceder que los “expertos” que diseñan nuestros currículos, sentados desde sus despachos y alejados de la realidad escolar, realizan “educación-ficción”, en donde todo parte de la fundamentación teórica sin un contraste previo con la práctica experimental. Se toman a los niños como cobayas y se experimenta sobre la marcha, aprendizaje por ensayo y error. ¿Y el profesorado? ¿Está preparado para abordar los cambios metodológicos que implica el desarrollo de las competencias? que vaya también aprendiendo sobre la marcha…

Desde la experiencia y la práctica docente, a mí si que se me ocurren muchas formas de contribuir al desarrollo de la competencia matemática en nuestra área, basta con tener claros cuales son sus contenidos y cuales son los procesos cognitivos que se producen cuando realizamos cualquier tipo de movimiento.

Cuando realizamos cualquier actividad física se realizan innumerables cálculos mentales: se aprecian distancias, trayectorias, dimensiones, volúmenes…; se estiman velocidades o intervalos de tiempo o se calculan duraciones; en definitiva se realizan reajustes corporales en función de las variables espacio-temporales. Efectivamente, el espacio y el tiempo son conceptos cuantificables, por tanto conceptos matemáticos.

El proceso de lateralización y su proyección en el espacio es otro aspecto a tener en cuenta. Dentro de la competencia matemática se incluye la orientación en el espacio, la descripción de itinerarios o la interpretación de planos y mapas. Lo mismo ocurre con la temporalidad y su relación con la expresión corporal a través del trabajo del ritmo.
De nuevo la percepción, la organización y la estructuración del espacio y el tiempo se nos presentan como un medio idóneo para el desarrollo de esta competencia.

Por otro lado se presentan situaciones problemáticas de carácter motriz, a través de los juegos y las actividades deportivas en donde los alumnos deben tomar decisiones para darle respuesta. Es decir, se resuelven problemas. ¿La resolución de problemas no es otro elemento que entra dentro de la competencia matemática?

La matemática trabaja procesos cognitivos como la lógica o la abstracción, acaso la construcción del esquema corporal y la representación mental del propio cuerpo y de los demás no supone la utilización de dichos procesos…

Cuando trabajamos las cualidades físicas básicas y controlamos su mejora es preciso utilizar técnicas matemáticas para medir y cuantificar su progreso. Se miden espacios (saltos o lanzamientos), se toman tiempos (carreras), se utilizan cronómetros o cintas métricas, se emplean números, se realizan operaciones y se manejan magnitudes. Por tanto se lleva a una situación real o se aplican los conocimientos adquiridos en el aula, vamos, en la clase de matemáticas.

Efectivamente nuestra área es un medio ideal para la aplicación práctica en un escenario real de conocimientos aprendidos o adquiridos en otras áreas. De ahí que desde un primer momento consideré que la Educación física puede contribuir al desarrollo de todas las competencias básicas.

A continuación a modo de ejemplo estableceré algunas subdimensiones de la competencia matemática que, a mi juicio, se pueden trabajar desde nuestra área, seguro que vosotros podéis encontrar otras:

  • Manejar los elementos matemáticos básicos (distintos tipos de números, medidas, símbolos, elementos geométricos, etc.) en situaciones reales o simuladas de la vida cotidiana.
  • Aplicar los elementos básicos matemáticos.
  • Comprender los métodos para medir con unidades estándar y familiarizarse con las unidades tradicionales y las del sistema métrico.
  • Comprender que la medida es una aproximación y que la unidad usada afecta la precisión.
  • Interpretar algunos de los usos de los números naturales, fraccionarios o decimales en contextos próximos.
  • Distinguir líneas, superficies y volúmenes.
  • Conocer las nociones y el vocabulario básico de la geometría.
  • Reconocer magnitudes mensurables: longitud, masa, amplitud de ángulos, tiempo, superficie, capacidad.
  • Integrar los conocimientos matemáticos con los de otras materias para comprender y resolver situaciones
  • Interpretar maquetas y planos de espacios próximos.
  • Orientarse en el espacio próximo y describir itinerarios sencillos.

 

Continuando con el análisis de cada una de las competencias básicas que incluye el Real Decreto 1513/2006, de 7 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas para Educación primaria, en esta ocasión vamos a abordar la contribución del área de Educación física al desarrollo de la competencia en comunicación lingüística.

El Real Decreto nos indica que “Esta competencia se refiere a la utilización del lenguaje como instrumento de comunicación oral y escrita, de representación, interpretación y comprensión de la realidad, de construcción y comunicación del conocimiento y de organización y autorregulación del pensamiento, las emociones y la conducta”.

El Real Decreto atribuye una contribución muy simplista del área de Educación física a esta competencia “El área también contribuye, como el resto de los aprendizajes, a la adquisición de la competencia en comunicación lingüística, ofreciendo gran variedad de intercambios comunicativos, del uso de las normas que los rigen y del vocabulario específico que el área aporta”. Como podemos comprobar, el Real Decreto sólo prevee un desarrollo parcial de esta competencia: expresión y comprensión oral y vocabulario.

Sin duda, nuestras sesiones permiten una gran cantidad de intercambios comunicativos tanto orales como no verbales, además esta comunicación es fluida y espontánea fruto de contexto (situaciones de juego) y el lugar en donde se produce (espacio abierto).

También es cierto que se utiliza un vocabulario específico propio del área, pero no de forma exclusiva, los alumnos utilizan y aplican igualmente el vocabulario que aprenden en el resto de las áreas. Los vocablos que utiliza el profesor con sus alumnos son ricos y variados y no centrados únicamente en los términos propios del área.

Pero el Real Decreto se olvida que nuestra área también contribuye al resto de las dimensiones de esta competencia: expresión y comprensión escrita. Acaso en nuestra área no se lee y se escribe, es que no se utilizan estos instrumentos para buscar, recopilar y procesar información, o para comprender, componer y utilizar distintos tipos de textos con intenciones comunicativas o creativas diversas.


Resulta contradictorio la escasa contribución a esta competencia que le atribuye el Real Decreto a nuestra área cuando la LOE (2/2006) en el artículo 19, principios pedagógicos de la Educación primaria, establece que “Sin perjuicio de su tratamiento específico en algunas de las áreas de la etapa, la comprensión lectora, la expresión oral y escrita… se trabajarán en todas las áreas”.

Veamos los siguientes descriptores clasificados por dimensiones y comprobaremos que en Educación física también se desarrollan:

Hablar y escuchar:

  • Expresar y comprender hábilmente las ideas, los sentimientos y las necesidades.
  • Ajustar el habla a las características de la situación comunicativa.
  • Utilizar formas de discurso diversas en la comunicación.
  • Implicarse activamente en la conversación y adoptar una actitud dialogante.
  • Aprender a hablar diferentes lenguas y a valorar su uso y aprendizaje.

Leer:

  • Poner en práctica las destrezas necesarias para una correcta lectura expresiva.
  • Poner en práctica las destrezas necesarias para la comprensión de lo que se lee.
  • Leer textos de tipología diversa.
  • Implicarse activamente en la lectura.

Escribir:

  • Poner en práctica las destrezas necesarias para escribir las palabras correctamente.
  • Poner en práctica las destrezas necesarias para componer un texto bien escrito.
  • Escribir textos de tipología diversa.
  • Implicarse activamente en la escritura.

Si concretamos estas dimensiones en subdimensiones podemos comprobar más fácilmente la contribución de la Educación física a esta competencia:

  • Escuchar bien a los demás para conocer cosas interesantes y para entender bien lo que nos dicen y evitar malentendidos.
  • Expresar ideas, sentimientos o necesidades.
  • Aportar información ordenada sobre acontecimientos, experiencias y puntos de vista.
  • Acompañar la expresión oral con otros elementos comunicativos no verbales.
  • Formular y responder a preguntas cara a cara de manera precisa en los ámbitos cotidianos de la expresión oral.
  • Saludar, despedirse, presentarse, excusarse, dirigirse a alguien, pedir permiso con fórmulas y tratamiento adecuados.
  • Describir y definir las características básicas de objetos, situaciones, temas concretos.
  • Respetar la manera de expresarse de las personas que hablan otras lenguas que no son las habituales en el entorno.
  • Procurar una adecuada entonación, velocidad, pronunciación y ritmo cuando se leen textos habituales en voz alta.
  • Disfrutar escuchando, leyendo o expresándose de forma oral-escrita.
  • Utilizar las estrategias correspondientes para buscar el tema y la idea principal de textos habituales, para hacer un resumen general, para obtener una comprensión global.
  • Localizar en textos de lectura información suficiente para responder preguntas que se plantean.
  • Aplicar espontáneamente las normas ortográficas básicas a la hora de escribir.
  • Dar valor a una presentación adecuada de los escritos personales (limpios, bien distribuidos, inteligibles, respetando criterios acordados, haberlos revisado).
  • Usar el vocabulario adecuado.
  • Narrar o explicar de manera coherente y ordenada acontecimientos de la vida cotidiana.
  • Entender el significado de símbolos e iconos básicos de la vida cotidiana: leyendas de planos y mapas.

Publicado en Revista Educación y Deporte nº 13 de mayo de 2009.

Juan Carlos Muñoz Díaz

 

Continuando con el análisis de cada una de las competencias básicas que incluye el Real Decreto 1513/2006, de 7 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas para Educación primaria, en esta ocasión vamos a abordar la contribución del área de Educación física al desarrollo de la competencia de aprender a aprender.

 

El Real Decreto nos indica que “El área contribuye a la competencia de aprender a aprender mediante el conocimiento de sí mismo y de las propias posibilidades y carencias como punto de partida del aprendizaje motor desarrollando un repertorio variado que facilite su transferencia a tareas motrices más complejas. Ello permite el establecimiento de metas alcanzables cuya consecución genera autoconfianza. Al mismo tiempo, los proyectos comunes en actividades físicas colectivas facilitan la adquisición de recursos de cooperación.

 

Desde una perspectiva constructivista aprender a aprender es adquirir las estrategias y habilidades de pensamiento que permiten relacionar los conocimientos nuevos con los previos de manera que pueda construir un nuevo conocimiento aplicable en diferentes contextos.

SAUCEDO VENTURA (2006) conceptualiza el término aprender a aprender como “un proceso intelectual que ayuda a leer la realidad permitiendo la construcción del conocimiento y el aprovechamiento del mismo. Aprender a aprender es retomar todos los conocimientos que te da la vida parra aplicarlos en beneficio propio y de los demás”.

 

Tras todo lo dicho podemos destacar las siguientes ideas relacionadas con el concepto aprender a aprender:

Es un proceso cognitivo que parte del conocimiento de sí mismo: para poder interpretar la realidad es necesario que el niño se conozca a sí mismo, así lo exponen la mayoría de las teorías del aprendizaje. El conocimiento corporal se inicia según Piaget a través de las sensopercepciones y evoluciona progresivamente mediante la adquisición del esquema corporal para ir construyendo el pensamiento, realizando operaciones concretas en un primer momento hasta llegar a la abstracción (operaciones formales). El juego para Piaget se convierte en un instrumento de primer orden para desarrollar todos los ámbitos del desarrollo de la persona, partiendo del juego sensomotor en un principio, pasando por el juego simbólico y concluyendo con el juego de reglas.

Requiere un proceso de transferencia: lo que se aprende se ha de transferir y adaptar a nuevas situaciones. En el desarrollo motor el Real Decreto 1513/2006 nos indica que partiendo del conocimiento de si mismo el alumno llegará a tareas motrices más complejas a través de la transferencia. Para ello es preciso proponer al niño una amplia variedad de propuestas. Pero este proceso de transferencia debe seguir un orden lógico, se ha de partir del conocimiento del esquema corporal para desarrollar cualidades perceptivo-motrices y coordinativas e ir progresando hacia habilidades y destrezas motrices más complejas (básicas, genéricas, específicas).

Se han de proponer metas alcanzables: la consecución de metas y objetivos mantiene viva la motivación y sirve de refuerzo, por ello para que el niño pueda seguir aprendiendo es necesario que vaya obteniendo éxitos en su proceso de aprendizaje. El éxito está ligado por otra parte a la autoestima y a la autoconfianza, ambos aspectos están unidos a su vez a la autonomía personal, por tanto repercuten directamente en el ámbito afectivo de la persona.

Es un proceso social: El Real Decreto afirma que “los proyectos comunes en actividades físicas colectivas facilitan la adquisición de recursos de cooperación”. Una vez que el alumno se conoce y se valora estará preparado para integrarse en la sociedad. Los fines comunes nos conducen a la colaboración con los demás, y para ello es necesario que niño también conozca y valore a sus compañeros.

 

Cuando se habla del concepto aprender a aprender se reduce sólo a técnicas de estudio o de trabajo intelectual, quizás sea porque sólo se tiene en cuenta en el aprendizaje el desarrollo de las áreas instrumentales. Pero el concepto aprender a aprender como ha quedado reflejado también está íntimamente ligado al resto de ámbitos de la conducta humana: motriz, afectiva y social. Por tanto el área de Educación física se convierte en un instrumento de primer orden para el desarrollo de esta competencia básica, es decir, repercute en el desarrollo integral del alumno.

 

Pero si bien, como hemos visto, el área de Educación física puede contribuir en gran medida al desarrollo de esta competencia, también puede limitarla dependiendo del estilo de enseñanza empleado por el profesor. Está claro que los estilos de enseñanzas tradicionales no contribuyen en gran medida a este aprendizaje, más bien lo reduce, puesto que el profesor es el protagonista de este proceso. En cambio los estilos individualizadores, participativos, los que implican cognitivamente a los alumnos y promueven su creatividad si que lo facilitan.

Para facilitar nuestra programación por competencias se aportan a continuación algunas subdimensiones en las que se puede desglosar esta competencia básica:

 

 

  • Conocerse a si mismo.
  • Conocer las propias potencialidades y carencias
  • Actuar con autoconfianza y autoestima.
  • Adquirir responsabilidades y compromisos personales.
  • Administrar el esfuerzo, autoevaluarse y autorregularse.
  • Tener conciencia de las capacidades de aprendizaje: atención, concentración, memoria, comprensión y expresión lingüística, motivación de logro, etc
  • Ser capaz de trabajar de forma cooperativa.
  • Resolver problemas.
  • Observar y registrar hechos y relaciones.
  • Concentrarse durante periodos cortos y largos de tiempo.
  • Realizar valoraciones críticas.
  • Afrontar la toma de decisiones racional y críticamente
  • Ser consciente de las propias capacidades (intelectuales, emocionales y físicas.)
  • Plantearse preguntas. Identificar y manejar la diversidad de respuestas posibles.
  • Saber transformar la información en conocimiento propio.
  • Aplicar los nuevos conocimientos y capacidades en situaciones parecidas y contextos diversos.
  • Aceptar los errores y aprender de los demás.
  • Plantearse metas alcanzables a corto, medio y largo plazo.

 

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